viernes, 16 de noviembre de 2012

Las violetas son flores del deseo

La violación comienza con la mirada. Cualquiera que se haya asomado al poso de sus deseos, lo sabe... Porque abrirse al deseo es una condena: tarde o temprano buscaremos saciar la sed, para unos momentos más tarde volver a padecerla.

Fragmento del libro escrito por: Ana Clavel

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